Dr. Gonzalo Umaña — Traumatólogo subespecialista en cirugía de rodilla, Clínica MEDS

Después de un esguince de rodilla es cada vez más frecuente que aparezca una pregunta en la consulta: ¿el plasma rico en plaquetas (PRP) puede ayudar a que el ligamento cicatrice más rápido?

La idea parece lógica. El PRP concentra plaquetas y otras moléculas que participan en los procesos biológicos de reparación de los tejidos. Pero pasar de esa explicación biológica a afirmar que una infiltración hará que un ligamento sane antes, mejor o que permita volver antes al deporte es un salto que la evidencia clínica todavía no permite hacer con seguridad.

Por eso, cuando utilizamos PRP en una lesión ligamentaria, debemos entenderlo como una posible herramienta complementaria en pacientes seleccionados, no como el tratamiento principal ni como una forma de reemplazar la estabilidad mecánica que necesita la rodilla.

→ Guía completa de esguince y lesiones de ligamentos de rodilla

¿Qué es el PRP?

PRP significa plasma rico en plaquetas. Se obtiene a partir de una muestra de sangre del propio paciente, que se procesa para conseguir una fracción con una concentración mayor de plaquetas.

Las plaquetas no participan solamente en la coagulación. También liberan factores y señales biológicas relacionados con la modulación de la respuesta inflamatoria, proliferación celular, síntesis de colágeno y reparación tisular.

Eso explica por qué existe interés en utilizar PRP en lesiones de tendones y ligamentos. Sin embargo, plausibilidad biológica no es lo mismo que beneficio clínico demostrado.

Anatomía de los ligamentos de la rodilla con LCM, LCL, LCA y LCP

Proceso del plasma rico en plaquetas (PRP) en 3 pasos: extracción de sangre, centrifugación y aplicación

Para que un ligamento cicatrice no basta con estimular la biología

La cicatrización de un ligamento depende de varios factores: qué ligamento se lesionó, dónde ocurrió la rotura, si es parcial o completa, cuánto se separaron sus extremos, la estabilidad de la rodilla y el ambiente mecánico durante la recuperación.

Algunos ligamentos, como muchas lesiones aisladas del ligamento colateral medial (LCM), tienen una buena capacidad de cicatrización con tratamiento conservador. En esos casos, proteger adecuadamente el ligamento y realizar una rehabilitación progresiva sigue siendo la base del tratamiento.

En cambio, una lesión que deja una inestabilidad mecánica importante no se transforma en una lesión estable simplemente por infiltrar PRP.

Mecanismos de lesión del LCM y LCL por estrés en valgo y varo

¿Qué podría hacer el PRP en un ligamento lesionado?

Los estudios de laboratorio y modelos animales muestran señales interesantes: en determinadas condiciones, el PRP puede influir en proliferación celular, producción de colágeno, vascularización y otras etapas de la reparación ligamentaria.

Pero los resultados son heterogéneos. Las preparaciones de PRP son muy diferentes entre estudios —concentración de plaquetas, cantidad de leucocitos, volumen, activación, momento y número de aplicaciones— y algunos trabajos experimentales incluso han mostrado ausencia de beneficio o resultados desfavorables con determinadas concentraciones.

Por eso no es correcto resumir esta evidencia diciendo simplemente que “el PRP regenera los ligamentos”.

¿Qué dice la evidencia clínica?

Aquí debemos ser especialmente cuidadosos.

Para las lesiones agudas de los ligamentos colaterales de la rodilla, la evidencia clínica específica es todavía escasa. Existen publicaciones y reportes con resultados favorables, especialmente alrededor del LCM, pero no tenemos evidencia clínica de alta calidad suficiente para afirmar que el PRP acelera de forma predecible la cicatrización, acorta la rehabilitación o disminuye la necesidad de cirugía.

En reconstrucción del ligamento cruzado anterior existe bastante más investigación, incluyendo ensayos clínicos y revisiones sistemáticas. Algunos estudios recientes sugieren efectos sobre maduración del injerto o dolor temprano, pero los beneficios funcionales a largo plazo son inconsistentes y los protocolos de PRP son muy heterogéneos.

La conclusión práctica es sencilla: existe una base biológica interesante, pero todavía no tenemos evidencia suficiente para convertir el PRP en tratamiento rutinario de todos los esguinces de rodilla.

Entonces, ¿en qué pacientes podría considerarse?

Puede plantearse como complemento en casos seleccionados, especialmente cuando estamos frente a una lesión ligamentaria con capacidad esperable de cicatrización y el objetivo es intentar optimizar el ambiente biológico de reparación.

La decisión debe considerar:

  • qué ligamento está lesionado;
  • localización de la lesión;
  • grado y patrón de rotura;
  • estabilidad clínica de la rodilla;
  • tiempo desde la lesión;
  • actividad y demandas deportivas del paciente;
  • y las expectativas realistas respecto del tratamiento.

No existe actualmente una indicación universal del tipo “esguince grado II = PRP”.

¿El PRP reemplaza la rodillera o la rehabilitación?

No.

Cuando una lesión del LCM o del ligamento colateral lateral necesita protección, puede utilizarse una ortesis articulada con barras laterales. Esta limita el estrés en varo o valgo mientras permite flexión y extensión controladas de la rodilla.

La rehabilitación, por su parte, permite recuperar movilidad, fuerza, control neuromuscular y progresivamente las demandas específicas de la actividad o deporte.

Si se decide utilizar PRP, debe integrarse dentro de ese proceso. No sustituye el manejo mecánico de la lesión.

Ortesis articulada de rodilla con barras laterales para proteger lesiones ligamentarias

¿El PRP permite volver antes al deporte?

No podemos prometerlo.

El retorno deportivo después de una lesión ligamentaria depende de que el ligamento haya recuperado estabilidad suficiente y de que la rodilla recupere movilidad, fuerza, control y capacidad para tolerar las demandas del deporte.

Aunque acelerar la cicatrización es una de las razones por las que el PRP resulta atractivo, actualmente no existe evidencia suficientemente sólida para garantizar que una infiltración permita acortar de forma segura los tiempos de retorno deportivo en los esguinces de rodilla.

¿Puede el PRP evitar una cirugía?

Tampoco debemos plantearlo de esa manera.

Muchas lesiones del LCM cicatrizan sin cirugía independientemente de utilizar PRP. Por otra parte, algunas lesiones de alto grado —especialmente determinados patrones del complejo posterolateral, lesiones multiligamentarias o lesiones que mantienen una inestabilidad importante— pueden requerir tratamiento quirúrgico.

En esos escenarios, una infiltración biológica no corrige por sí sola una insuficiencia mecánica significativa.

Un problema importante: no todos los PRP son iguales

“PRP” no describe un producto único.

Existen preparaciones con distintas concentraciones de plaquetas y leucocitos, diferentes sistemas de centrifugación, volúmenes y formas de activación. También varían el momento de aplicación y el número de infiltraciones.

Esta falta de estandarización es una de las razones por las que resulta difícil comparar estudios y establecer cuál sería el protocolo ideal para una lesión ligamentaria determinada.

¿Tiene riesgos?

Al obtenerse de la propia sangre del paciente, el PRP evita problemas relacionados con rechazo del producto. Aun así, una infiltración es un procedimiento médico y puede producir dolor transitorio, inflamación local, hematoma y, de manera infrecuente, infección u otras complicaciones relacionadas con la punción.

Además existe otro riesgo menos evidente: generar expectativas que la evidencia no puede garantizar. El costo y la decisión de realizar el procedimiento deben discutirse considerando esa incertidumbre.

Mi enfoque

No considero el PRP un tratamiento obligatorio para un esguince de rodilla ni una forma de “regenerar” automáticamente un ligamento.

Primero debemos establecer qué estructura está lesionada y si la rodilla es estable. Después definimos la protección necesaria, la rehabilitación y los criterios de progresión.

En determinados pacientes puede discutirse el PRP como una estrategia complementaria para intentar favorecer el ambiente biológico de cicatrización, explicando claramente que la evidencia clínica específica para ligamentos colaterales de la rodilla todavía es limitada.

Qué debes recordar

  • El PRP tiene una base biológica razonable para estudiar su efecto sobre la cicatrización ligamentaria.
  • Eso no significa que esté demostrado que regenere un ligamento lesionado.
  • La evidencia clínica específica para esguinces de los ligamentos colaterales de la rodilla sigue siendo limitada.
  • No reemplaza una ortesis cuando está indicada ni una rehabilitación bien realizada.
  • No corrige una inestabilidad mecánica importante.
  • No podemos garantizar que permita volver antes al deporte o evitar una cirugía.
  • Puede considerarse como complemento en pacientes seleccionados después de evaluar correctamente la lesión.

Bibliografía seleccionada

Kunze KN, et al. The Efficacy of Platelet-Rich Plasma for Ligament Injuries: A Systematic Review of Basic Science Literature With Protocol Quality Assessment. Orthop J Sports Med. 2022;10(2):23259671211066504. PMID: 35155701. DOI: 10.1177/23259671211066504.

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Las revisiones disponibles coinciden en un punto importante: los resultados biológicos son interesantes, pero la heterogeneidad de las preparaciones y protocolos limita la posibilidad de trasladarlos directamente a una recomendación clínica universal.

Si sufriste una lesión ligamentaria, puedes revisar la guía completa de esguince de rodilla y la página de rehabilitación y recuperación de rodilla.

Autor y revisión médica

Dr. Gonzalo Umaña
Traumatólogo subespecialista en cirugía de rodilla
traumatologoderodilla.cl · Clínica MEDS, Santiago de Chile

Contenido educativo basado en evidencia científica y experiencia clínica. Esta información no reemplaza una evaluación médica individual.

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Dr. Gonzalo Umaña, traumatólogo especialista en cirugía de rodilla
Dr. Gonzalo Umaña
Traumatólogo subespecialista en cirugía de rodilla · Clínica MEDS

Jefe del Centro Avanzado de Cirugía Protésica y Robótica. Publico casos, técnica quirúrgica y recuperación, semana a semana.